Celidonia menor
Ficaria verna
Familia · Ranunculaceae · Intoxica
Lee esto antes de la ficha
Esta planta, o una que se le parece, es peligrosa. Identificar no es autorizar: ninguna app tiene autoridad para decirte que puedes comer o tocar una planta.
Emergencia

La alfombra de estrellas amarillo brillantes que cubre el suelo de bosques húmedos en febrero y marzo y desaparece por completo en mayo. Es de las primeras flores del año y es tóxica.
Arroyos y cunetas húmedas · Robledal · Campos y pastos · Ciudad y carretera
También conocida comohierba centella, ficaria, hierba de las almorranas
Cómo se distingue
Hojas en corazón, carnosas, verde oscuro y brillantes, a menudo con manchas más claras. Flores de ocho a doce pétalos amarillo vivos con brillo de barniz, bastante más estrechos que los de un botón de oro. Las raíces son tubérculos blancos en forma de higo, que dan el nombre. Toda la planta desaparece en verano.
Con qué se confunde
Botón de oro
Ranunculus repens
Cuenta los pétalos: cinco en el botón de oro, ocho a doce en la ficaria. Y las hojas de la ficaria son en corazón y enteras, las del botón de oro se dividen en tres folíolos. Ambas irritan.
Para qué sirve
Uso medicinal tradicional externo en hemorroides, de donde vienen todos los nombres populares. No se come: contiene protoanemonina como todas las ranunculáceas, irrita la boca y el tubo digestivo y provoca ampollas en la piel. Se comió en hambre extrema tras hervirla, y eso es historia.
Dónde aparece
Cada cuadrado es una zona con registros de observación de esta planta. El fondo más claro es el conjunto de zonas donde se ha observado alguna de las fichas, y sirve de referencia. Atención a lo que esto no es: no es el área donde vive la planta, es donde hay gente registrándola, así que los senderos y las ciudades siempre parecen más llenos que la sierra. Datos de GBIF.
Fuentes
Informar de un error en esta ficha
Comunidad
Todavía no hay contribuciones aprobadas para esta ficha.
Nada aparece aquí sin que una persona lo lea antes. Las contribuciones no sustituyen la ficha ni sus avisos: mientras un botánico no lo confirme, vale lo que está escrito arriba.