Política de privacidad
Última actualización · 2026-09-22
El cuaderno de campo se queda en tu móvil
Las observaciones que guardas en el cuaderno se quedan en el almacenamiento de tu propio dispositivo. No se envían a ningún servidor nuestro, no tenemos manera de leerlas, y no existe cuenta a la que puedan estar asociadas. Si borras los datos del sitio en el navegador, o pierdes el móvil, desaparecen sin que lleguemos a saber que existieron. Por eso el botón de exportar está bien a la vista.
Las coordenadas solo se leen si pulsas el botón de añadir el lugar, una observación cada vez. Nunca se leen al abrir una página ni en segundo plano, y también se quedan solo en el dispositivo. El navegador te pide permiso antes, y puedes negarte sin perder nada más del cuaderno.
La cuenta: solo para contribuir, y solo el correo
Todo Herbarium se usa sin ninguna cuenta: ver las fichas, buscar, guardar en el cuaderno, coleccionar cromos y usar la app sin red. La cuenta existe para una sola cosa, escribir una contribución en una ficha, y hace falta porque una corrección sin autor no se puede aclarar, ni responder, ni valorar una denuncia sobre ella.
Lo que recogemos es la dirección de correo, y nada más. No hay contraseña que elegir ni que guardemos: entras con un enlace enviado a ese correo en el sitio, o con un código de seis dígitos enviado al mismo correo en la app, y tanto el enlace como el código sirven una vez y caducan en una hora. No pedimos nombre, no pedimos edad, no hay perfil público, y el texto de las contribuciones publicadas no muestra quién lo escribió. Si adjuntas una fotografía, aparece debajo el nombre de crédito que elijas, que puede ser un seudónimo.
Tener cuenta no te apunta a ninguna lista. Dentro de la cuenta hay un interruptor, apagado de origen, para recibir de vez en cuando novedades de Herbarium por correo. Solo si lo enciendes tu dirección pasa a servir para eso, guardamos la fecha en que lo encendiste y la fecha en que lo apagaste, y apagarlo es un toque en el mismo sitio. Nunca pasamos tu correo a terceros, ni lo añadimos a listas de otros proyectos.
El texto que escribes queda guardado ligado a tu cuenta, aunque sea rechazado, porque es lo que nos permite fundamentar la decisión y responder si no estás de acuerdo. Puedes pedir en cualquier momento que borremos la cuenta y lo que escribiste, por la página de contacto. Lo que no borramos es el registro de una decisión de moderación sobre contenido que nos fue denunciado como ilegal, porque tenemos que poder rendir cuentas de ella.
Si adjuntas una fotografía a una contribución, borramos en el servidor, antes de guardarla, los datos ocultos en la imagen, incluidas las coordenadas de dónde se tomó: en una especie protegida, eso sería un mapa para quien quiera arrancarla. La fotografía queda privada hasta que una persona la aprueba, y si se rechaza se borra. Al enviarla declaras que la tomaste tú y la cedes con la licencia abierta que elijas (CC BY-SA 4.0, CC BY 4.0 o CC0), con el nombre de crédito que indiques, que puede ser un seudónimo. Las licencias Creative Commons no se revocan para quien ya reutilizó la fotografía, pero la retiramos de Herbarium cuando nos lo pidas.
Para denunciar una contribución no hace falta ninguna cuenta, y el contacto es opcional. Es así porque el artículo 16 del Reglamento (UE) 2022/2065 exige un mecanismo fácil de usar, y obligar a alguien a registrarse primero sería la barrera que ese artículo prohíbe.
Lo que medimos: búsquedas sin resultado e identificaciones
No usamos Google Analytics ni nada parecido. No contamos visitas, no seguimos a nadie entre páginas, y no hay ninguna cookie de análisis. Medimos una sola cosa: cuando alguien escribe un nombre en la caja de búsqueda y el catálogo devuelve cero resultados, guardamos ese texto y un contador. Así sabemos qué plantas nos faltan, y viene de quien las tenía delante.
Lo que se guarda es el término buscado, el idioma, cuántas veces apareció y la fecha de la última. No tu dirección IP, no un identificador de sesión, nada que enlace dos búsquedas con la misma persona. Dos personas buscando la misma planta son indistinguibles de una persona buscando dos veces, y eso es a propósito y no una limitación.
Contamos también las identificaciones por fotografía: la fecha, si la petición vino del sitio o de la app, si devolvió resultado, y el nombre científico de la propuesta. Es lo que nos dice cuántas identificaciones caben en el presupuesto del servicio que las procesa y qué plantas nos traen las personas sin que tengan ficha. No se guarda la fotografía, no se guarda la dirección IP, y no se guarda quién hizo la petición, ni siquiera cuando tienes sesión iniciada: una identificación no se liga a una cuenta.
Hay un límite de identificaciones por día para cada persona, y contarlo obliga a distinguir a una persona de otra durante un día. Lo hacemos sin saber quién eres: lo que se guarda es un contador ligado a un código mezclado con un secreto nuestro, rehecho cada día, a partir de tu cuenta si tienes una, o de un número aleatorio que la app inventa en tu móvil, o de la dirección IP si no hay ninguno de los dos. El código de hoy y el de mañana son distintos y no se enlazan, y la fila se borra a los dos días. Sirve para frenar a quien quiera usar la app como grifo, y para nada más.
Las búsquedas de menos de tres letras no se guardan, ni los textos con caracteres que no pertenecen al nombre de una planta. Si escribes algo personal en la caja de búsqueda por error, escríbenos y lo borramos.
Cuando nos escribes
Los formularios de contacto, de informar de un error en una ficha y de proponer una planta envían lo que escribes por correo a nuestra dirección, y nada más. No guardamos el mensaje en ninguna base de datos, no lo usamos para marketing, y no te apuntamos a ninguna lista. Tu correo sirve para responderte y para nada más. Si prefieres que borremos el intercambio una vez resuelto, basta con pedirlo.
El resumen en tres líneas
No hace falta cuenta para usar Herbarium, y sin cuenta no recogemos nombre, correo ni ubicación. La cuenta es opcional, sirve para contribuir, y lo que pide es un correo. No hay publicidad, no hay rastreadores de terceros y no vendemos nada a nadie.
Lo único que sale de tu teléfono es la fotografía que envías en el modo de identificación, y antes de salir se reescribe para quitarle los metadatos, incluidas las coordenadas de GPS.
La fotografía que envías para identificar
Cuando usas el modo de identificación, la fotografía se envía a nuestro servidor y de ahí a Pl@ntNet, un servicio de identificación de plantas mantenido por un consorcio de institutos públicos franceses (INRAE, CIRAD, IRD e Inria). Ese servicio devuelve las propuestas de especie que ves en pantalla.
Antes de salir de tu dispositivo, la fotografía se redibuja en un lienzo del navegador. Ese paso borra todos los metadatos del archivo original: marca y modelo del teléfono, fecha, hora y coordenadas de GPS. Lo que viaja es solo la imagen.
No guardamos la fotografía. No queda en disco, no queda en base de datos y no se usa para entrenar nada nuestro. Pl@ntNet tiene su propia política de privacidad, que cubre el tratamiento que hace por su parte, y puedes leerla en plantnet.org.
Lo que queda guardado en tu dispositivo
Guardamos dos preferencias y nada más: el idioma que elegiste, en una cookie, para que el sitio abra en el idioma correcto la próxima vez; y el tema claro u oscuro, en el almacenamiento local del navegador. Ninguna de las dos te identifica ni sale de tu dispositivo.
Si instalas la aplicación, el catálogo de plantas y las fotografías quedan guardados en el dispositivo para funcionar sin red. Esos datos son solo una copia de lo que ya es público en este sitio, y se borran al desinstalar.
Quién más toca los datos
El sitio está alojado por Vercel, que registra peticiones para funcionar y defenderse de abusos, como cualquier alojamiento. El contenido de las fichas viene de una base de datos Supabase, a la que tu navegador nunca accede directamente. Las fotografías de las fichas se cargan desde Wikimedia Commons, donde están publicadas con licencia libre.
No usamos Google Analytics ni ningún servicio equivalente. Si algún día empezamos a medir el uso, será con una herramienta sin cookies y sin identificación individual, y esta página se actualiza antes de que eso ocurra.
Niños
Herbarium no se dirige específicamente a niños y no recoge datos de nadie, de ninguna edad. Dicho esto, varias plantas descritas aquí matan niños precisamente porque los frutos son atractivos, y por eso las fichas peligrosas empiezan por el aviso y no por la fotografía.
Tus derechos y cómo contactarnos
El Reglamento General de Protección de Datos te da derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, portabilidad y oposición sobre datos personales. Como no recogemos datos personales ni guardamos las fotografías, en la práctica no hay nada en nuestro poder que acceder o borrar. Si quieres confirmarlo, o tienes alguna duda sobre esta política, escribe a wabackpackers@gmail.com.
El responsable del tratamiento es Rui Miguel Cardoso Vieira, empresario individual, NIF 248808877, con sede en Leiria, Portugal, que opera bajo el nombre comercial Backpackers World Adventures.